Archive Page 2

01
Sep
08

HASTA CUANDO?

 

Mis queridos hermanos:

                            Es evidente, para todos nosotros que conocemos
                            o estamos conociendo el camino del Evangelio,
                            que vivir al margen de éste sólo traerá
                            tristeza, soledad y muerte. Sin embargo, para
                            muchísimos hermanos bautizados, esto no les
                            queda evidente y por ello no reparan en la
                            necesidad de regresar a Cristo y dirigir su
                            vida por el camino del Evangelio.

                            Como respuesta llevaremos a cabo una
                            Evangelizacion Profética, utilizando los
                            medios de comunicación, principalmente el
                            video y el correo electrónico. Iniciaremos una
                            batalla frontal contra el pecado y su
                            promotor: el demonio; para desenmascarar todo
                            aquello que está llevando a la ruina a nuestra
                            sociedad, y con ello a nuestras familias y
                            nuestra propia vida.

                            El primer video lo hemos titulado: ¿Hasta
                            cuando?, el cual puedes ver en YouTube:

                                       Da click en este enlace:
                              http://www.youtube.com/watch?v=dcBw5A52gMI
                           

                            Muestra toda la violencia que el demonio es
                            capaz de generar en el hombre para buscar su
                            destrucción. Queremos que le quede claro a
                            quien lo vea que la destrucción que hoy
                            vivimos, el único origen que tiene es cuando
                            el hombre decide apartarse de Dios y sacar a
                            Jesús de su vida y de sus decisiones.

                            Es un video crudo que nos muestra -con todo
                            realismo- la situación del mundo actual, un
                            mundo en el que hemos sacado a Dios de
                            nuestras leyes, de nuestros negocios, de
                            nuestras escuelas, de nuestras casas, en fin,
                            de nosotros mismos. En él verás, sin mascarás,
                            lo que el pecado ha hecho en el mundo en el
                            que viven nuestras familias.

                            Te pido que por favor lo veas y que le envíes
                            este correo a toda tu lista de contactos; ES
                            URGENTE QUE LE MUNDO VEA QUE EL PLAN DE
                            SATANÁS ESTÁ EN MARCHA, y que la única
                            escapatoria que tenemos es regresar a una vida
                            evangélica, conforme a la Sagrada Escritura.

                            Que Nuestra Madre Santísima, a quien el Señor
                            encomendó el cuidado de la Iglesia, y contra
                            quien el Dragón Infernal no tiene poder,
                            custodie nuestra Iglesia y nuestros corazones
                            y nos acompañe hasta que lleguemos seguros a
                            la Casa de Dios.

                            No me resta más que agradecerles de nuevo y
                            enviarles mi bendición.

                            Como María, todo por Jesús y para Jesús.
                            Ernesto María Caro, Sac.

01
Ago
08

LA EUCARISTIA

 

 

Jesucristo está ahora glorioso en el Cielo y en el Sagrario, donde adoramos al Señor, le damos gracias, y pedimos su ayuda.
¿Qué es la Eucaristía?

Nos lo dijo muy claro en aquel discurso de Cafarnaum, donde prometió dejarnos su cuerpo como alimento:

“Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el Pan que yo le daré es mi Carne para la vida del mundo” (Juan 6,51)

“Quien come mi Carne y bebe mi Sangre permanece en mí y yo en él” (Juan 6,56)

En el Cenáculo, aquel memorable Jueves Santo, instituye este maravilloso misterio de quedarse hecho pan; “Tomo pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: “Tomad y Comed esto es mi Cuerpo…”y tomando el cáliz: “Bebed todos de él pues esta es mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por todos para la remisión de los pecados”(Mateo, 26, 26-28)

Lo creemos porque el mismo Jesús lo dejó claro. Así lo dice un antiguo escritor cristiano, San Cirilo de Jerusalén: “Puesto que el mismo Cristo anunció y dijo del pan: esto es mi Cuerpo, ¿Quién se atreve a dudar?”. Y así lo han creído todos los fieles desde la época apostólica hasta nuestros días, como bien lo recoge el reciente Catecismo de la Iglesia Católica en el número 1374: “Jesucristo está verdadera, real y substancialmente con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad”

Alguien podría decir: nada veo en la Eucaristía, ni nada siento. Y, le podríamos responder: cuando el cielo está nublado, no veo el sol, ¿señal de que no existe?. O, no siento que la tierra está girando, ¿señal de que está parada?

Pensemos cómo la gran mayoría de las cosas que sabemos es porque aceptamos lo que nos dicen nuestros maestros y nuestros padres: ¿quién ha visto un átomo, la fuerza gravitacional, Neptuno y Plutón?… ¿Quién ha sacado los cálculos de la casa donde vive? ¡Le hemos creído al señor que la hizo!, ¿Quién analiza los alimentos que tomamos? ¡Le hemos creído a la cocinera que los hizo con higiene! Le creemos a tantos humanos, y ¿vamos a dudar de las palabras de Jesús, que nos mostró con su vida, su palabra y sus milagros que es el verdadero Dios? ¿Se habrán equivocado millones de católicos durante 2000 años, muchos de ellos, santos y sabios?

La Eucaristía es un misterio de Amor que sólo parece imposible a aquel que no cree que Jesucristo es Dios, Creador y Señor omnipotente del universo.

1. LOS MODOS DE LA EUCARISTÍA

(Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1356-1401)

Ø Como un Sacrificio porque hace presente el sacrificio de la Cruz, porque es su memorial y nos aplica su fruto. Es cuando le llamamos Santa Misa.

Ø Como Banquete sagrado de la Comunión en el Cuerpo del Señor.

Ø Como Presencia Eucarística de Cristo que se queda en el Sagrario, para permanecer a nuestro lado, para sostenernos, para guiarnos.

2. POR QUÉ PARTICIPAR EN LA SANTA MISA

Los hijos tenemos las mismas relaciones con Dios, nuestro Padre, como con nuestros padres de sangre:

Ø La primera es la relación del respeto con Amor. En el caso de nuestro Padre Dios, como además es nuestro creador es también de adoración.
Ø La segunda es de agradecimiento por todo lo que nos conceden y nos dan de una manera generosa y desinteresada.
Ø La tercera es la de pedirles perdón, cuando les hemos ofendido en algo.
Ø La cuarta es la de pedir, esta es la que hacemos con mayor frecuencia.

Pensemos por un momento la grandeza de Dios: observemos el cielo lleno de estrellas, y sintamos su grandeza infinita, al saber que somos una infinita parte del universo. ¿Qué tan perfecto será nuestro Padre Dios que pudo hacer todo esto con un orden maravilloso? Por otro lado sintamos nuestra pequeñez: somos uno entre 6 mil millones de personas, y si faltáramos, no pasaría gran cosa sobre la Tierra.

¿Cómo poder llegar hasta las alturas de mi Padre, para adorarlo, darle gracias, pedirle perdón o pedirle por tantas necesidades que tengo?

Acostumbramos usar el correo o el email cuando queremos mandar mensajes, ya sea de un país a otro, de una ciudad a otra. Esas escritos suelen llevar detalles de cariño, noticias, peticiones, encargos, etc. No basta escribirla para que llegue a su destino, si la carta se queda en un cajón o no pongo el “send” a un mensaje electrónico. ¡Ahí se queda sin que nadie la lea!.

Pues bien, el correo de ida y vuelta con nuestro Padre Dios, es la Santa Misa.

Cuando Jesucristo muere el viernes Santo, muere por todos los hombres de todos los tiempos. Va a ofrecer esa Pasión y esa muerte que le dimos los hombres, por nosotros.

Así podríamos decirle a nuestro Padre: Señor no valgo nada, yo quién soy para que me escuches y me concedas lo que te pido; pero mira, por los méritos de tu Hijo muerto en la Cruz, escúchanos.

Y para que esto no lo vivamos a distancia de miles de años, Jesús da a la Iglesia el poder de borrar 2000 años de historia, y de volver a hacer presente su sacrifico del Calvario, y así estar presentes en ese sacrificio, participando de sus frutos, principalmente del Espíritu Santo que brota de la Cruz, que nos hace hijos de Dios, y nos ayuda a comportarnos como tales.

Ahora, ¿Qué tiene que ver esto con el correo? Pues bien, nosotros que queremos adorar a Nuestro Padre, darle gracias, pedirle perdón y clamar por nuestras necesidades, sólo tenemos un camino: unirnos al único sacrificio, unirnos a Cristo en la Cruz, y no asistir a la Santa Misa, al menos los domingos, es como dejar la carta en el cajón, quedando estancadas con cosas que queríamos mandarle a Dios, y nos quedaríamos sin gozar de los muchos beneficios, que a través de la Santa Misa, nos hace partícipes nuestro Padre, rico en misericordia. Pues la Santa Misa es ese correo de ida y vuelta; a través de ella nos llegan todas las gracias.

¿Qué es la Santa Misa? Un diluvio de gracias que parte de la Cruz; un Gólgota siempre presente; es Cristo que se sacrifica incesantemente en medio de nosotros.

Pensando en la necesidad de tener como alimento la Palabra de Dios, y para que sus hijos se fortalezcan en el espíritu por medio de estas enseñanzas, la Iglesia ha establecido un ciclo de lecturas que dura tres años, en los cuales se lee casi la totalidad de la Biblia.

3. ¿QUÉ CONTIENE LA HOSTIA SANTA?

En la Hostia Santa está todo Jesús

Tratemos de darnos cuenta de la extensión de esta verdad. Que esté todo Jesús, no sólo quiere decir que esté como Dios y como Hombre; significa también, que allí se encierra toda su vida mortal y gloriosa; quiere decir, que allí está, no solamente el Ser de Jesús sino también su actividad. En la Hostia Santa está Jesús, como Hostia, como víctima, como inmolado.

Es verdad que Jesús en la Eucaristía está Glorioso e Impasible, pero también es cierto, que el estado eucarístico es un estado victimal, que en la Hostia se encuentra Cristo como una víctima sacrificada por nosotros. Precisamente por eso llamamos a este Sacramento Hostia, que quiere decir, víctima. Si se me permite la comparación, la Eucaristía es como una concha divina que encierra una perla de precio inestimable y esa perla es el sacrificio de Cristo. Ahí está viviente su dolor, ahí está viviente su sacrificio. Y por eso, cuando instituyó este sacramento adorable, clausuró aquella ceremonia, la más grande que han contemplado los siglos con estas palabras impregnadas con la tristeza de la despedida: “Hagan esto en memoria mía”, como si quisiera decir: siempre que te acerques a la santa mesa, siempre que celebres estos misterios, alma querida, acuérdate de cuánto he sufrido por tu amor, de cuánto te he amado y… ¡ámame tú también!.

Gracias a la hostia santa, el recuerdo de Cristo, vive después de veinte siglos en los corazones humanos; a pesar de su inconstancia y de su volubilidad. Y no digo que se le ama como hace veinte siglos, porque cada día se le ama más a medida que más se conoce y comprende su Eucaristía adorada.

Los hombres, por grandes beneficios que hayan hecho a la humanidad, acaban por ser olvidados y su memoria apenas sobrevive en las páginas insensibles de la historia. Jesucristo es el único hombre que, muerto hace veinte siglos, se le ama todavía y se le ama cada día mejor; porque donde quiera que hay un altar, una mesa eucarística, una Hostia expuesta, ahí se recuerda su amor y los hombres le rinden en homenaje espontáneo su corazón.

4. ¿QUÉ ME DA JESÚS CUANDO LO RECIBO?

La Eucaristía es un don total, en el cual Jesús no solamente nos da sus dones, es decir, el aumento de la gracia santificante que todos los sacramentos producen, sino que es el “autor mismo de la gracia”; y no solamente nos da su Cuerpo sino también su Alma; no solamente nos da su Humanidad Sacratísima, sino también su Divinidad; y con ella la persona del Verbo Divino, y con el Verbo vienen a nosotros el Padre y el Espíritu Santo, puesto que las Tres Personas están inseparablemente unidas, como Dios, Trino y Uno. Esta es la sustancia del cielo, que quiere decir, que cuando comulgamos, todo el cielo viene a habitar en nuestra alma; de manera que después de la comunión, ni Dios tiene más que darnos, ni nosotros, por ambiciosos que seamos tenemos más que pedirle.

La Eucaristía es un don total, en donde Jesús, se nos da en la totalidad de su Ser sino en la sustancia de sus misterios y en el mérito de sus virtudes; la Eucaristía es Jesús niño, con todos sus encantos; es Jesús adolescente, con todos sus atractivos… es el Jesús de las bienaventuranzas, es el Jesús que con un gesto de su mano encadena los vientos, apacigua las olas y calma las tempestades, tempestades de Genesaret como las del corazón…

Es el Jesús que consuela a los afligidos, como a la viuda de Naim, que le dice ¡“no llores más”!; es el Jesús que cura a los enfermos, porque de Él sale una virtud que sana lo mismo a los cuerpos que a las almas; es el Jesús que resucita a los muertos y devuelve la vida –la natural y la sobrenatural–, “porque es la Resurrección y la Vida”; es el Jesús que agoniza en Getsemaní por el temor, la tristeza y el hastío, para poder comprender todos nuestros temores, y todas nuestras tristezas, y el “inexorable hastío de la vida”; es el Jesús maniatado, abofeteado, escupido, flagelado, coronado de espinas; es el Jesús que muere en el calvario abandonado de los hombres y por su mismo Padre Celestial.

La Eucaristía es un don total, porque nos da a Jesús en el mérito de todas sus virtudes y como el ejemplar modelo de todas ellas.

En la Eucaristía se nos da a Jesús “humilde y dulce de corazón” el Jesús “paciente y de mucha misericordia”, el Jesús que pasaba las noches en oración y ahora vive intercediendo siempre por nosotros, el Jesús cuyo corazón es “todo un incendio de amor”, el Jesús víctima, siempre inmolado por nuestros pecados, el Jesús que es nuestra recompensa excesivamente grande.

5. LOS FRUTOS DE LA COMUNIÓN
(Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1391- 1401)

· La Comunión acrecienta nuestra unión con Cristo.
Después de que comulgamos, “ya no soy yo quien vive en mi”, la comunión es la que justifica la audaz afirmación de San Pablo: “para mí vivir, es ser Cristo”, pero ¿para qué recurrir a los discípulos si tenemos la voz autorizada del Maestro? “Así como yo vivo por el Padre, el que me come, vivirá por Mí”

· Lo que significa y lo que produce el alimento material en nuestros cuerpos, es lo mismo que realiza de manera admirable la Comunión en nuestra vida espiritual. ¿Qué podríamos hacer si no comiéramos? ¿Nos moriríamos?

· La comunión nos separa del pecado y borra los pecados veniales (para borrar los mortales tenemos que acudir a la confesión), y nos preserva de futuros pecados mortales.

· La Comunión refuerza la unidad de la Iglesia y entraña un compromiso a favor de los pobres y necesitados.
Nos vienen bien unas palabras del Papa, dirigidas a los organizadores del Congreso Eucarístico Internacional, que se celebraba en Lourdes en 1981, con ocasión del Congreso Centenario:

“Conviene no descuidar ningún aspecto de esta participación de la Eucaristía. Ésta comporta ante todo la acción de gracias y de adoración que deberán tener un puesto privilegiado en el Congreso, en las celebraciones de la Misa, en las procesiones, en las horas de recogimiento ante el Santísimo Sacramento. Incluye la conversión que la prepara y acompaña, en la línea de las primeras palabras del Evangelio y del mensaje confiado a Bernardette Soubirous. Pide un compromiso resuelto de vivir el amor recibido de Dios en las relaciones efectivas de justicia, de paz, de misericordia, compartiendo los diferentes aspectos del pan cotidiano con todos nuestro hermanos. Así debe presentarse la Eucaristía, en su dimensión vertical y horizontal. Así prepara la renovación de las personas y, poco a poco, la renovación del mundo”

6. JESÚS SE HA PUESTO EN NUESTRAS MANOS

La Eucaristía es un don que exige responsabilidad. Dios se ha quedado indefenso, confiando en nuestra respuesta de amor. ¿Cómo lo has tratado hasta ahora? Muchas veces lo dejamos solo en nuestros templos, no acudimos a su invitación a participar en la Santa Misa, y lo que es peor, ¿cuantos lo reciben en pecado grave?

La Pontificia Comisión para los Congresos Eucarísticos Internacionales ha preparado un texto base para los Congresos Eucarísticos que se llevarán a cabo en todo el mundo. Ahí nos dice en el número 15 lo siguiente:

“Frente al Pan de la vida partido, “por nosotros”, no podemos más que decir, con fe humilde: “Oh, Señor, no soy digno de participar en tu mesa, pero di tan sólo una palabra y seré salvado”. No hemos de olvidar que la noche del gran Sacramento es también la noche de la traición culpable del Judas.

“Desgraciadamente, es posible recibir indignamente el cuerpo y la Sangre del Señor: acoger a Cristo exige dejar que Él viva en nosotros, que hable y obre a través de nuestra voz y de nuestras manos, que continúe su misión oblativa en nuestra vida gastada “por los demás”, sin excluir a ninguno. “Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa; pues quien come y bebe sin discernir, el cuerpo, come y bebe su propio castigo” (1 Cor 11,28-29). Por eso el que ha faltado gravemente contra uno de los mandamientos de Dios, antes de acercarse a recibir la Comunión Eucarística debe purificarse del pecado por medio del sacramento de la Penitencia.

De hecho, por una parte, la Eucaristía es fuente de reconciliación y compromete a los creyentes a ser promotores eficaces del perdón. Por otra parte, para que cada uno pueda acercarse dignamente a recibir el Cuerpo de Cristo, es necesario que se reconcilie no sólo con Dios, sino también con los hermanos y la comunidad. Es el significado –en el rito romano–, de la señal de la paz, intercambiada antes de la comunión que une a todos en un solo cuerpo, animado por los frutos del Espíritu: “amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí” (Gal 5,22).”

Para recibir en verdad el Pan entregado “por vosotros y por todos”, debemos reconocer a Jesús en los hermanos más pobres, en los pequeños en los despreciados. La Eucaristía exige una respuesta de vida renovada, abierta al amor sincero. San Juan Crisóstomo nos recuerda: “Has gustado la Sangre del Señor y no reconoces a tu hermano. Deshonras esta mesa, no juzgando digno de compartir tu alimento al que ha sido juzgado digno de participar en esta mesa. Dios te ha liberado de todos los pecados y te ha invitado a ella. Y tú, aún así no te has hecho más misericordioso.”

(Ver Catecismo de la Iglesia Católica nn. 1384 y 1385).

7. LA COMUNIÓN DIGNA

Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica:

“Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar”

El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros” ( Jn. 6,53)

“Para responder esta invitación, debemos prepararnos para este momento tan grande y santo. San Pablo exhorta a un examen de conciencia: “Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma entonces del pan y beba del cáliz. Pues quien come y bebe sin discurrir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo” (1 Cor 11, 27-29). Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar”
(Catecismo de la Iglesia Católica n.1384 – 1385)

No podrá comulgar quien:

· Falta a Misa los Domingos o Fiestas de Guardar (Catecismo de la Iglesia Católica 1389, 2042; 2180 a 2183 y Código de Derecho Canónico 1247) por descuido, indiferencia o apatía

· Quién está divorciado y vuelto a casar (Catecismo de la Iglesia Católica 1665)

· Quien no se confiesa y comulga al menos una vez al año (Catecismo de la Iglesia Católica 2042)

· Quien ve pornografía o asiste a espectáculos inmorales.

· Quien se emborracha.

(Hemos puesto aquí sólo algunos. Si tienes dudas acude a un confesor)

Seguir leyendo ‘LA EUCARISTIA’

28
Jul
08

Videomensaje del Papa a Australia y a los jóvenes peregrinos

Al amado pueblo de Australia,

y a los jóvenes peregrinos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud 2008

“Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo,
que vendrá sobre vosotros,
y seréis mis testigos”
(Hechos 1, 8)

¡La gracia y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo esté con todos vosotros! En unos días comenzaré mi visita apostólica a vuestro país para celebrar la 23a Jornada Mundial de la Juventud en Sydney. Aguardo con emoción los días que pasare con vosotros, especialmente las ocasiones para rezar y reflexionar con los jóvenes de todas las partes del mundo.

Ante todo deseo expresar mi aprecio a todos los que han ofrecido su tiempo, sus recursos y sus oraciones para hacer posible esta celebración. Gobierno australiano y gobierno provincial de Nueva Gales del Sur, organizadores de todos los acontecimientos, miembros de la comunidad de agentes económicos que os habéis ofrecido como patrocinadores: todos vosotros habéis apoyado con generosidad este acontecimiento, y en nombre de todos los jóvenes que participarán en la Jornada Mundial de la Juventud os doy las gracias sinceramente.

Muchos jóvenes han hecho grandes sacrificios para poder emprender el viaje a Australia y rezo para que sean ampliamente recompensados. Las parroquias, las escuelas y las familias han sido muy generosas para acoger a estos jóvenes visitantes. También ellas merecen nuestra gratitud y nuestro aprecio.

“Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos” (Hechos 1, 8). Este es el tema de la 23a Jornada Mundial de la Juventud. ¡Cuánta necesidad tiene nuestro mundo de una nueva efusión del Espíritu Santo! Muchos no han escuchado todavía la Buena Noticia de Jesucristo; otros muchos, por diferentes motivos, no han reconocido en esta Buena Nueva la única verdad salvadora que puede satisfacer las expectativas más profundas de sus corazones. El salmista reza: “Envía tu Espíritu creador y renovarás la faz de la tierra” (Salmo 104, 30). Estoy convencido de que los jóvenes están llamados a ser instrumentos de esta renovación, comunicando a sus coetáneos la alegría que han experimentado al reconocer y seguir a Cristo, compartiendo con los demás el amor que el Espíritu infunde en sus corazones para que también ellos queden llenos de esperanza y gratitud por todo el bien que han recibido de Dios, nuestro Padre celestial.

A muchos jóvenes hoy les falta la esperanza. Se quedan perplejos ante las preguntas que se les presentan de manera cada vez más apremiante en un mundo que les confunde, y con frecuencia no saben bien hacia dónde tienen que dirigirse para encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean encontrar soluciones. Sienten el desafío de los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder. Ven los grandes daños perpetrados contra el ambiente natural por la avidez humana y luchan por encontrar estilos de vida en mayor armonía con la naturaleza y con los demás.

¿Dónde podemos buscar respuestas? El espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. Hay un dicho atribuido a san Agustín: “Si quieres permanecer joven, busca a Cristo”. En él encontramos las respuestas que buscamos, encontramos las metas por las cuales vale verdaderamente la pena vivir, encontramos la fuerza para seguir el camino con el que hacer nacer un mundo mejor. Nuestros corazones no encuentran descanso hasta que no descansen en el Señor, como dice san Agustín al inicio de las “Confesiones”, la famosa narración de su juventud. Rezo para que los jóvenes que se reúnan en Sydney con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud encuentren verdaderamente descanso en el Señor y puedan quedar llenos de alegría y de fervor para difundir la Buena Noticia entre sus amigos y sus familias, y entre todos los que encuentran.

Queridos amigos australianos: aunque podré pasar pocos días en vuestro país y no podré viajar fuera de Sydney, mi corazón os alcanza a todos, incluidos los que están enfermos o atraviesan cualquier tipo de dificultad. En nombre de todos los jóvenes, os doy las gracias nuevamente por vuestro apoyo en mi misión y os pido que sigáis rezando sobre todo por ellos. Concluyo renovando mi invitación a los jóvenes de todo el mundo para que vengan conmigo a Australia, la “gran tierra del sur del Espíritu Santo”. Mi deseo es encontrarme allí con vosotros. Que Dios os bendiga a todos.

Vaticano, 4 de julio de 2008

BENEDICTUS PP. XVI

22
Jul
08

HECHOS DE LOS APOSTOLES Capítulos 3 y 4

Hechos de Los Apóstoles
Autor: La Biblia

Capítulo 3: Hechos 3

1 Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona.
2 Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo.
3 Este, al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les pidió una limosna.
4 Pedro fijó en él la mirada juntamente con Juan, y le dijo: “Míranos.”
5 El les miraba con fijeza esperando recibir algo de ellos.
6 Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.”
7 Y tomándole de la mano derecha le levantó. Al instante cobraron fuerza sus pies y tobillos,
8 y de un salto se puso en pie y andaba. Entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios.
9 Todo el pueblo le vio cómo andaba y alababa a Dios;
10 le reconocían, pues él era el que pedía limosna sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido.
11 Como él no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, presa de estupor, corrió donde ellos al pórtico llamado de Salomón.
12 Pedro, al ver esto, se dirigió al pueblo: “Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto, o por qué nos miráis fijamente, como si por nuestro poder o piedad hubiéramos hecho caminar a éste?
13 = El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo = Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando éste estaba resuelto a ponerle en libertad.
14 Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino,
15 y matasteis al Jefe que lleva a la Vida. Pero Dios le resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
16 Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a éste que vosotros veis y conocéis; es, pues, la fe dada por su medio la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros.

Hechos de Los Apóstoles
Autor: La Biblia

Capítulo 4: Hechos 4

1 Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos,
2 molestos porque enseñaban al pueblo y anunciaban en la persona de Jesús la resurrección de los muertos.
3 Les echaron mano y les pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues había caído ya la tarde.
4 Sin embargo, muchos de los que oyeron la Palabra creyeron; y el número de hombres llegó a unos 5.000.
5 Al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus jefes, ancianos y escribas,
6 el Sumo Sacerdote Anás, Caifás, Jonatán, Alejandro y cuantos eran de la estirpe de sumos sacerdotes.
7 Les pusieron en medio y les preguntaban: “¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho vosotros eso?”
8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: “Jefes del pueblo y ancianos,
9 puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quién ha sido éste curado,
10 sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros.
11 El es = la piedra que = vosotros, = los constructores, = habéis = despreciado y que se ha convertido en piedra angular. =
12 Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.”

29 Y ahora, Señor, ten en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos que puedan predicar tu Palabra con toda valentía,
30 extendiendo tu mano para realizar curaciones, señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús.”
31 Acabada su oración, retembló el lugar donde estaban reunidos, y todos quedaron llenos del Espíritu Santo y predicaban la Palabra de Dios con valentía.
32 La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma. Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en común entre ellos.

12
Jul
08

HECHOS DE LOS APOSTOLES Capítulos 1 y 2

POR LO EXTENSO DEL TEXTO, SUGIERO HACER LA LECTIO DIVINA UN DIA CON EL CAPITULO 1 Y OTRO CON EL CAPITULO 2.

Hechos de Los Apóstoles
Autor: La Biblia

Capítulo 1: Hechos 1

  

1 El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio
2 hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido, fue llevado al cielo.
3 A estos mismos, después de su pasión, se les presentó dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca de lo referente al Reino de Dios.
4 Mientras estaba comiendo con ellos, les mandó que no se ausentasen de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del Padre, “que oísteis de mí:
5 Que Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días”.
6 Los que estaban reunidos le preguntaron: “Señor, ¿es en este momento cuando vas a restablecer el Reino de Israel?”
7 El les contestó: “A vosotros no os toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad,
8 sino que recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.”
9 Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos.
10 Estando ellos mirando fijamente al cielo mientras se iba, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco
11 que les dijeron: “Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este que os ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo.”
14 Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
15 Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos – el número de los reunidos era de unos ciento veinte – y les dijo:
21 “Conviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús convivió con nosotros,
22 a partir del bautismo de Juan hasta el día en que nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su resurrección.”

Hechos de Los Apóstoles
Autor: La Biblia


Capítulo 2: Hechos 2
 

 

1 Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.
2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.
3 Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;
4 quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
5 Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo.
6 Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua.
7 Estupefactos y admirados decían: “¿Es que no son galileos todos estos que están hablando?
8 Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa?
9 Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,
10 Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,
11 judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.”
12 Todos estaban estupefactos y perplejos y se decían unos a otros: “¿Qué significa esto?”
13 Otros en cambio decían riéndose: “¡Están llenos de mosto!”
14 Entonces Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo: “Judíos y habitantes todos de Jerusalén: Que os quede esto bien claro y prestad atención a mis palabras:
15 No están éstos borrachos, como vosotros suponéis, pues es la hora tercia del día,
16 sino que es lo que dijo el profeta:
17 = Sucederá = en los últimos días, dice Dios: = Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, = y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. =
18 = Y yo sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu. =
19 = Haré prodigios = arriba = en el cielo = y señales abajo = en la tierra. =
20 = El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que llegue el Día grande del Señor. =
21 = Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. =
37 Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: “¿Qué hemos de hacer, hermanos?”
38 Pedro les contestó: “Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;
39 pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y = para = todos = los que están lejos, = para cuantos = llame el Señor = Dios nuestro.”
42 Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones.
43 El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales.
44 Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común;
45 vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno.
46 Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón.
47 Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.

 

RECUERDA QUE EN ESTA FASE DE CRECIMIENTO ESPIRITUAL, TOMAREMOS COMO EJEMPLO LA IGLESIA PRIMITIVA, EL INICIO DE NUESTRA SANTA MADRE IGLESIA CATOLICA, LUEGO DE LA PARTIDA DE JESUS.

SIEMPRE CON LECTIO DIVINA TRATEMOS SEMANA A SEMANA IR DEJANDO NUESTRO COMENTARIO PERSONAL.

10
Jul
08

LECTIO DIVINA para el POST ENCUENTRO 132

MIS QUERIDOS HERMANOS DEL E-132

Se ha propuesto que para fines de crecimiento espiritual, además de las reuniones semanales con nuestra ECO, y la escuela del Centro Guía, que llevemos la lectura de este libro del Nuevo Testamento, como seguimiento de los primeros Apostoles. Esta tarea de crecer junto a los Hombres Nuevos del 132, es nuestra Misión encomendada por Cristo el día que renovamos nuestra Fe.

Hechos de Los Apóstoles
Autor: La Biblia

En el Prólogo al libro de los HECHOS DE LOS APÓSTOLES, su autor remite expresamente a un “primer Libro” escrito por él mismo, donde se narra lo que hizo y enseñó Jesús desde el comienzo hasta el momento de su Ascensión al cielo (1. 1-2). El Libro a que alude es el tercer Evangelio, y el autor es el evangelista san Lucas, que concibió y compuso estos dos Libros como partes integrantes de una única obra. Sólo hacia el año 150, cuando los cristianos reunieron los cuatro Evangelios en un mismo volumen, estas dos partes quedaron separadas.

Los “hechos” relatados en el Libro muestran cómo los Apóstoles dieron cumplimiento al programa que el Señor resucitado les fijó antes de su partida: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” (1. 8). En el Evangelio de Lucas, el ministerio terreno de Jesús comienza en Nazaret (Lc. 4. 16-21) y culmina en Jerusalén con la Pascua del Señor (Lc. 9. 51). Y es precisamente de Jerusalén, de donde el mismo Lucas hace partir la acción evangelizadora de la Iglesia narrada en el libro de los Hechos.

Para escribir este Libro, Lucas empleó una abundante documentación: las tradiciones de la Iglesia de Jerusalén y de la comunidad de Antioquía, el testimonio personal de Pablo y, en particular, un “diario de viaje” que narraba la actividad misionera del Apóstol, donde el empleo del “nosotros” indica que su autor era un testigo presencial de los acontecimientos. Esto hace que el libro de los Hechos de los Apóstoles sea una fuente de información imprescindible para conocer los primeros tiempos de la Iglesia.

Sin embargo, Lucas no es un simple cronista que pretende escribir la historia completa de los orígenes cristianos, o presentar la penetración del Cristianismo en el mundo pagano como un fenómeno puramente histórico. Su finalidad es poner de manifiesto la acción del Espíritu, que va edificando la Iglesia por medio de la predicación de los Apóstoles y hace fructificar la Palabra de Dios en lugares cada vez más lejanos.

07
Jul
08

56 HOMBRES NUEVOS PARA CRISTO

GRACIAS A TODOS Y CADA UNO DE LOS QUE PUSIERON SU GRANITO DE ARENA PARA LA EDIFICACION DE ESTA OBRA DEL SEÑOR

GRACIAS A TODOS A PARTIR DE AYER GUATEMALA CUENTA CON 56 NUEVOS HOMBRES PARA CRISTO

 

 

PARA SER EMPROISTA

Autor: Jesucristo

Interpretación:  56 hombres nuevos

Arreglos especiales:  LA VIRGEN MARIA

Edición  CASA DEL PEREGRINO 3 AL 6 DE JULIO 2008

 

Para ser Emproista, para ser Emproísta

se necesita, un poquito de gracias

y Fe en el de Arriba

hay arriba, y arriba, y arriba ire (en el 5to día)

 

CIENTO TREINTA  ,,,,,,,,Y DOS!

 

 

Yo no soy cualquier hombre

Soy Hijo de Dios, Hijo de Dios

 

CIENTO TREINTA ,,,,,,,Y DOS!!

 

MI HEROE ES DIOS

DESDE EL 132




Blog Stats

  • 93,553 hits

Comentarios recientes

POR XTO, MAS, MAS Y MAS